El príncipe es una obra publicada póstumamente en 1531, tratado
de doctrina política, escrito por Nicolás Maquiavelo, escritor, diplomático y
filósofo político italiano de la época renacentista. La obra está dirigida a
Lorenzo de Medici, conocido como el magnífico, a quién Maquiavelo explica cómo
actuar con Italia y sacar de la crisis en que se encuentra. Nicolás Maquiavelo (1469-1527), nació en una
pequeña localidad cercana a Florencia, en el seno de una familia relativa a la
nobleza, aunque empobrecida, hoy en día es considerado como el padre de la
teoría política moderna. En su época, durante el Renacimiento fue una figura de
gran relevancia en Italia. Su obra contradice a la tradición filosófica de
pensamiento político antiguo, en el cual la práctica política idealiza al
gobierno; Maquiavelo plantea un ejercicio real de la política, En
la actualidad la política en Perú se caracteriza por una combinación de
desafíos persistentes como la corrupción y la inestabilidad política, junto con
la sociedad, demandante de cambios significativos para mejorar las condiciones
de vida y fortalecer las instituciones democrática, además.
En
la obra, Maquiavelo presenta el comportamiento y los talentos que deben reunir
los gobernantes para beneficiar al pueblo.
Pues debe considerarse que no hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de manejar, que el introducir nuevas leyes. Se explica: el innovador se transforma en enemigo de todos los que se beneficiaban con las leyes antiguas, y no se granjea sino la amistad tibia de los que se beneficiarán con las nuevas. (Maquiavelo, 2019, p.15)
Este fragmento nos
invita a reflexionar sobre la naturaleza del cambio social y político, también
resalta la necesidad de considerar tanto los intereses de los grupos afectados
por las reformas, como la importancia de construir una base de apoyo sólido
para superar la resistencia política. Nos señala que cualquier proceso de
cambio legislativo debe ser manejado con cuidado y estrategia, anticipando la
resistencia, cultivando el apoyo necesario para asegurar su implementación
exitosa. En la actualidad, la introducción de nuevas leyes y políticas siguen
siendo una tarea de gran responsabilidad, de hacer valer leyes justas para los
pueblos, pero los políticos hacen sus normas para beneficio propio, mas no para
el pueblo, reflejando la complejidad de gestionar el cambio en cualquier
sociedad debido al mal liderazgo. Ante ello, Campos (2021) manifiesta que Maquiavelo se entiende
que la naturaleza humana, con sus debilidades inherentes, influye en la
estructura social, dejándola sin valores, principios esto resalta la
inestabilidad política, la corrupción y malos gobiernos. La cita pone en referencia que el ejercicio
político carece de valores; hoy en día en el Perú seguimos
viendo las debilidades humanas, como la ambición, la corrupción y la falta de
principios éticos, afectan a las estructuras políticas y sociales, la
inestabilidad política, la corrupción gubernamental y la falta de liderazgo
ético. Teniendo en cuenta a Maquiavelo, ¿en nuestro
país se podrá asumir una nueva forma de hacer política?
El príncipe, da a
conocer cómo llegar al poder y la relación entre el gobernante y el pueblo.
Los que, por caminos semejantes a los de aquéllos, se convierten en príncipes adquieren el
principado con dificultades, pero lo conservan sin sobresaltos. Las dificultades nacen en parte de
las nuevas leyes y costumbres que se ven obligados a implantar para fundar el Estado y proveer a su seguridad.
(Maquiavelo, 2019, p.15)
Este párrafo nos da a
conocer un líder para acceder al principado implica grandes dificultades y
resistencias, una vez consolidado, el gobernante puede mantener su posición con
mayor estabilidad siempre que implante las reformas institucionales necesarias
para cimentar su autoridad. La prioridad es la supervivencia y perpetuación del
estado por sobre cualquier otra consideración. Lo cual nos invita a reflexionar
sobre los desafíos iniciales que enfrentan los nuevos líderes, al introducir
cambios fundamentales en el orden político y social. Estas reformas son
difíciles de implementar y generan resistencia, son cruciales para la
consolidación del poder y la estabilidad a largo plazo del Estado. El éxito de
un gobernante se mide, en parte, por su habilidad para liderar estas
dificultades y establecer un nuevo orden que proporcione seguridad y
estabilidad duradera. Al respecto, Tripier (2022) indica que un príncipe debe estar
de acuerdo con el pueblo y las leyes, dado que el pueblo es mayoría, debe
ganarse su amor y admiración.
Nos manifiesta que hay
líderes políticos que han optado por fortalecer su poder a través de medidas
autoritarias y represivas, en lugar de buscar el apoyo y el cariño del pueblo.
Esto ha llevado a tensiones sociales y políticas, como se ve en diferentes
momentos. ¿Hasta
qué punto es legítimo que un príncipe busque ser amado por su pueblo como una
estrategia para mantenerse en el poder?
Además, este texto presenta la naturaleza del poder
político, sobre cómo mantener el poder y gobernar eficazmente.
Conviene advertir que un príncipe nunca debe aliarse con otro más poderoso para atacar a
terceros, sino, de acuerdo con lo dicho, cuando las circunstancias lo obligan, porque si venciera queda en su poder, y los príncipes deben hacer lo posible por no quedar
a disposición de otros.
(Maquiavelo, 2019, p.46)
Esto nos revela su profundo realismo político y su
comprensión de las dinámicas de poder entre los Estados. Al desaconsejar las
alianzas desiguales, el promueve una política de autonomía e independencia de
preservar la soberanía del príncipe. Subyace la idea de que, si bien las
circunstancias pueden tener ciertas alianzas temporales, el objetivo final debe
ser mantener el control sobre los propios designios sin caer bajo la tutela de
potencias extranjeras. Una lección de prudencia que muchos estados modernos han
tenido que aprender. Hoy en día un representante político debe tener alianzas
estratégicas, especialmente con poderes superiores, ya que, si no cuentan con aliados,
las grandes jerarquías no lo dejarían gobernar. Como lo corrobora Simian (2021) al indicar que un gran
hombre no es solo aquel que obtiene y mantiene el poder político, sino también
quien recibe honores y gloria por su desempeño. Es así que, podemos ver cómo
algunos líderes políticos están más preocupados por su imagen pública, por
recibir reconocimientos que por tomar decisiones que beneficien a la sociedad
en su conjunto. Esta situación puede generar desconfianza en la población. ¿Es
legítimo que un líder busque el poder y los asensos a cualquier costo, incluso
si eso implica recurrir a prácticas cuestionables o injustas?
Para
finalizar, “El príncipe” nos manifiesta cómo llegar al poder cuyas conductas y
decisiones y acciones generalmente no responden necesariamente a la moral sino
a las leyes y el poder. Ante lo expuesto, es crucial que los ciudadanos
peruanos enfrentemos el desafío de transformar esta realidad, abordando el abuso
de poder, la corrupción, promoviendo la convivencia justa.
Referencias:
Campos, J. (2021). La república de Nicolás
Maquiavelo. Gobierno, estado y poder, a la luz de sus obras. Revista
Política Y Estrategia, 1(137), 147 - 158. https://www.politicayestrategia.cl/index.php/rpye/article/view/830/499
Simian, R. (2021). Sobre la concepción maquiavélica
del buen príncipe. Pensamiento. Revista De Investigación E Información
Filosófica, 77(294), 229–248. https://revistas.comillas.edu/index.php/pensamiento/article/view/8390/15327
Maquiavelo,
N. (2019). EL PRINCIPE. Ediciones Edin.
Tripier,
P. (2022). Nicolás Maquiavelo. Una proto-sociología central y visionaria: El
Príncipe sociólogo, artesano del Estado-Nación. CONfines, (25), 55-80.
https://confines.tec.mx/index.php/confines/article/view/129