INMERSOS EN LA CULTURA
ANDINA DESDE LOS RÍOS PROFUNDOS
La novela "Los ríos profundos" de José María
Arguedas Altamirano, es considerada como una ventana hacia el mundo andino
peruano, brinda al lector una exploración profunda de sus costumbres, mitos y
conflictos sociales. Paralelamente, nos transporta de manera magistral a la
vida en los Andes, tejiendo un universo de contrastes y dualidades. Asimismo, se exploran temas universales como la violencia y el conflicto,
manifestándose en diversas formas: desde las disputas entre comunidades hasta
los enfrentamientos con la naturaleza misma. Un ejemplo de esta intrincada
relación se presenta en el siguiente pasaje:
En ese gran precipicio tienen
sus nidos los cernícalos de la quebrada. Cuando los cóndores y gavilanes pasan
cerca, los cernícalos los atacan, se lanzan sobre las alas enormes y les clavan
sus garras en el lomo. El cóndor es inerme ante el cernícalo; no puede
defenderse, vuela agitando las alas, y el cernícalo se prende de él, cuando
logra alcanzarlo. A veces, los gavilanes se quejan y chillan, cruzan la
quebrada perseguidos por grupos de pequeños cernícalos. Esta ave ataca al
cóndor y al gavilán en son de burla; les clava las garras y se remonta; se
precipita otra vez y hiere el cuerpo de su víctima. Los indios, en mayo, cantan
un huayno guerrero (…). El desafío es igual, al cernícalo, al gavilán o al
cóndor. Junto a las grandes montañas, cerca de los precipicios donde anidan las
aves de presa, cantan los indios en este mes seco y helado (Arguedas, 1958, p.
74)
En este fragmento, Arguedas hace mención de tres aves rapaces, las
cuales luchan por la supervivencia en un entorno natural difícil. El autor
utiliza la descripción de la competencia entre aquellas aves para simbolizar
las luchas y tensiones dentro de la sociedad peruana, donde diferentes grupos
étnicos y sociales compiten por el poder. El énfasis en la supervivencia en un
entorno difícil también podría reflejar las condiciones de vida precarias que
enfrentan muchas comunidades indígenas en el Perú, pues justamente Arguedas
tenía un profundo interés en destacar las realidades y los desafíos de estas
comunidades marginadas, así como en explorar las complejas interacciones entre
la cultura indígena y la sociedad dominante.
Con este pasaje, el autor nos invita a reflexionar sobre la lucha por la
supervivencia en un contexto de desigualdad. Asimismo, la imagen de cernícalos
atacando a cóndores y gavilanes, desafiándolas con valentía y astucia a pesar
de ser más grandes nos invita a reflexionar sobre cómo las apariencias suelen
engañar, pues las criaturas más pequeñas suelen demostrar una fuerza y una
determinación sorprendentes.
Arguedas, busca dar voz a las comunidades
indígenas del Perú, ofreciendo una visión enriquecedora y detallada de la
realidad peruana mediante la creación de imágenes vividas y metáforas que
ayudan a transmitir temas más amplios, como la conexión con la cultura nativa, las
tradiciones y las vivencias de estas mismas. En este contexto, dentro de su
obra se menciona que:
Las grandes
piedras detienen el agua de esos ríos pequeños; y forman los remansos, las
cascadas, los remolinos, los vados. Los puentes de madera o los puentes
colgantes y las oroyas, se apoyan en ellas. En el sol, brillan. Es difícil
escalarlas porque casi siempre son compactas y pulidas. Pero desde esas piedras
se ve cómo se remonta el río, cómo aparece en los recodos, cómo en sus aguas se
refleja la montaña. Los hombres nadan para alcanzar las grandes piedras,
cortando el río, llegan a ellas y duermen allí. Porque de ningún otro sitio se
oye mejor el sonido del agua. En los ríos anchos y grandes no todos llegan
hasta las piedras. Sólo los nadadores, los audaces, los héroes; los demás, los
humildes y los niños se quedan; miran desde la orilla, cómo los fuertes nadan
en la corriente, donde el río es hondo, cómo llegan hasta las piedras
solitarias, cómo las escalan, con cuánto trabajo, y luego se yerguen para contemplar la quebrada,
para aspirar la luz del río, el poder con que marcha y se interna en las
regiones desconocidas (Arguedas, 1958, pp. 68-69).
Este fragmento, que es una
belleza expresiva, menciona la dificultad de escalar las piedras para obtener
una mejor vista del río. A pesar de los obstáculos, el esfuerzo es
gratificante, ya que no hay mejor lugar para escuchar el sonido del agua. Al
igual que con las piedras, no todos se atreven a profundizar en la cultura
nativa y muchos se conforman con un conocimiento superficial, el cual no es del
todo preciso. Arguedas ha señalado en varias ocasiones que la imagen del hombre
andino ha sido malinterpretada, por lo que considera que solo las personas
valientes se aventuran a explorar las raíces ancestrales de la cultura andina,
reflejando la valentía necesaria para superar obstáculos y tener una
comprensión más profunda de la vida en los Andes. Este pasaje resalta la
naturaleza impactante de su narrativa, que fusiona de manera notable elementos
naturales, culturales, lingüísticos y sociales, capturando así la complejidad
de la vida en el Perú, así como el simbolismo de los ríos como portadores de
las ancestrales raíces de la cultura andina y sirviendo como la identidad y
conciencia cultural de Ernesto.
Arguedas nos invita a
reflexionar sobre cómo las dificultades nos impiden conocer realmente las
ancestrales raíces de la cultura andina de nuestro Perú, las cuales han sido
reflejadas de manera errónea. Asimismo, nos invita a conocer más de la cultura
nativa, haciendo claro énfasis de que es algo inmenso que no llegaremos a
conocer bien a menos que estemos realmente cerca. “Cerca” no quiere decir vivir
en carne propia como tal, sino investigar a profundidad, leyendo cada una de
sus obras que refleja verdaderamente la imagen del hombre andino, el cual, para
el autor, representa la identidad cultural del país.
Además de lo mencionado, el universo literario de José María Arguedas nos
sumerge en un mundo lleno de simbolismo y nostalgia, aquí los objetos
cotidianos cobran vida y también se convierten en metáforas de experiencias
profundas y emociones complejas. En este pasaje de su obra, somos testigos del
encuentro del protagonista con el zumbayllu, el cual es una fuente de alegría para Ernesto:
Encordelé mi hermoso zumbayllu y lo hice bailar. El trompo
dio un salto armonioso, bajó casi lentamente, cantando por todos sus ojos. Una
gran felicidad, fresca y pura, iluminó mi vida. Estaba solo, contemplando y
oyendo a mi zumbayllu que hablaba con voz dulce, que parecía traer al patio el
canto de todos los insectos alados que zumban musicalmente entre los arbustos
floridos.—¡Ay zumbayllu, zumbayllu! ¡Yo también bailaré contigo!—le dije. Y
bailé buscando un paso que se pareciera al de su pata alta. Tuve que recordar e
imitar a los danzantes profesionales de mi aldea nativa. Cuando tocaron la
campanilla para despertar a los internos, yo era el alumno más feliz de
Abancay. Recordaba al “Markask’a”; repasaba en mi memoria la carta que había
escrito para su reina, para su amada niña, que según él tenía las mejillas del
color del zumbayllu. — ¡Al diablo el “Peluca”! —decía—. ¡Al diablo el Lleras,
el Valle, el Flaco! ¡Nadie es mi enemigo! ¡Nadie, nadie! (Arguedas, 1954, p. 140).
Ilustración:
Víctor Aguilar Rúa |
La
forma en que el autor describe la interacción del protagonista con aquel
juguete nos insta a considerar la importancia de apreciar y preservar nuestras
tradiciones. Además, nos anima a encontrar la felicidad en cosas simples y a
buscar una conexión con nuestra identidad cultural, descubriendo nuestra
esencia en un mundo complejo lleno de cambios y avances rápidos. Esta reflexión
resalta la necesidad de mantener un equilibrio entre la modernidad y nuestras
raíces, reconociendo que nuestra cultura y tradiciones son fundamentales para
nuestra identidad cultural.
En conclusión, “Los ríos
profundos” se presenta como una experiencia enriquecedora y reveladora que va
más allá de la simple apreciación literaria. Esta obra maestra nos sumerge en
las profundidades del mundo andino peruano, abriendo una ventana hacia una
cultura vibrante llena de costumbres, mitos y conflictos sociales. La novela no
solo nos ofrece una inmersión profunda en la realidad peruana, sino que también
nos desafía a comprender y valorar la diversidad cultural como un aspecto
fundamental de nuestra humanidad. Nos invita a reflexionar sobre la lucha por
la supervivencia en un contexto de desigualdad, resaltando la valentía y la
determinación incluso en aquellos aparentemente más vulnerables. Finalmente, la
obra nos enriquece como individuos al conectar con la vasta herencia cultural
del Perú y nos invita a conocerla para conservarla y preservarla.
Referencias
Arguedas, J.
(2010). Los Rios Profundos. Linkgua. Recuperado el 29 de abril de
2024, de https://bpdigital.bnp.gob.pe/info/los-rios-profundos-00188194
Por
qué es importante “Los ríos profundos”, de Arguedas, y la literatura
neoindigenista. (2023, marzo 29). WMagazín. https://wmagazin.com/relatos/por-que-es-importante-los-rios-profundos-de-arguedas-y-la-literatura-neoindigenista/
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