¿Cuál
es el rol del Estado frente a los diversos problemas que afrontan los ancianos
que viven solos en nuestro Perú? La pregunta surge al observar la película
Wiñaypacha, dirigida por Óscar Catacora, cineasta puneño nació en Acora el 18
de noviembre en 1987 y falleció el 26 de noviembre de 2021; participó en
diversas producciones audiovisuales como El sendero del chulo (2007), La
venganza del Súper cholo (2013) y Aventura sangrienta (2017), destacando
también como guionista y director de fotografía. Wiñaypacha, estrenada el 4 de
agosto de 2017, fue su primer largometraje completamente hablado en aimara. La
cinta representó oficialmente al Perú en la categoría de Mejor Película en
Lengua Extranjera en los 91° Premios de la Academia y se exhibió en el Festival
de Cine de la Lengua Materna en 2020. La obra recibió importantes distinciones,
entre ellas los premios a Mejor Joven director, Mejor Película y Mejor
Cinematografía en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara en 2018. A
través de esta película, el director evidencia el abandono en la vejez, la
pérdida de identidad y la lucha diaria por la supervivencia que aún se viven en
las zonas altoandinas del país.
Un primer aspecto visible de la
película es el abandono en la vejez, tal como se observa en la mayoría de las
escenas: A la mañana siguiente del sueño de Phaxsi, ambos suben a la cima del cerro para esperar a su hijo. Incluso Willka realiza un llamado con su chuspa, pero pasan horas sin que él aparezca.
Frente a esta ausencia, los ancianos reflexionan sobre las razones de su
alejamiento. Phaxsi, entre lágrimas, se pregunta por qué no llega ni responde a
su llamado. (Catacora, 2017). La escena
muestra claramente la esperanza y paciencia con la que Phaxsi
y Willka aguardan el regreso de su hijo. Ellos hacen un ritual para convocarlo,
pero con el paso de los días sienten la desilusión de su ausencia. La película
refleja una realidad frecuente en las zonas altoandinas: muchos padres mayores
esperan a hijos que, por estudiar o migrar a ciudades, terminan desconectándose
de sus raíces. En este contexto surge la pregunta: ¿por qué algunos jóvenes se
alejan de su origen? El hecho de dejar sus raíces conlleva a dejar en el
abandono a su familia, que en film se muestra a dos padres que sufren el olvido
de su hijo. Según Gutiérrez (2019), Wiñaypacha es la obra más emblemática de
Catacora. Narra la vida de dos ancianos Aimaras que permanecen aislados en el
altiplano, lejos del contacto social. Esta afirmación presenta elementos
visuales sobre el abandono al poblador andino; siendo un testimonio cultural
que retrata la soledad en la que viven los adultos mayores. Desde nuestra
perspectiva, la escena evidencia una situación muy presente hoy: numerosos
ancianos quedan relegados por la sociedad y, en muchos casos, incluso por su
propia familia; ¿de qué manera el cine podría
motivar a los jóvenes a valorar su tierra natal y mantenerse vinculados a ella?
Un
segundo aspecto presente en la película es la pérdida de identidad: La escena
representa que Phaxsi, tras la muerte de su esposo y la pérdida de sus
animales, recoge sus pocas pertenencias incluida la ropa y los objetos de su
hijo Antuku y abandona su hogar destruido (Catacora, 2017). Al sentirse
totalmente sola, decide marcharse, dejando atrás una casa cargada de recuerdos
y dolor. Consideramos que esta parte de la película muestra la dureza de la
vida, que la enfrenta a la pérdida y la obliga a dejar lo poco que le quedaba.
¿cómo impacta la perdidad en nuestra sociedad? En esa línea, Lecaros (2024), señala que la
película refleja la esperanza constante de Phaxsi y Willka por el regreso de su
hijo Antuku, quien migró a la ciudad hace muchos años. A través de la
representación de sus actividades cotidianas, como el trabajo agrícola, el
tejido y el cuidado del entorno, el espectador se adentra en la cosmovisión
andina, donde el tiempo se vive con paciencia y la relación con la naturaleza
es esencial. Desde esta mirada, consideramos que la migración de los hijos
hacia otras ciudades genera un quiebre en la identidad familiar y comunitaria.
Esto lleva a cuestionarnos: ¿hasta qué punto la migración rompe la continuidad
cultural y los lazos afectivos dentro de las familias andinas?
Un
último aspecto visible en la película de Catacora es la lucha por la
supervivencia: La escena muestra a Phaxsi sacrificando a su llama para
alimentar a Willka, llorando y lamentándose por lo que debe hacer (Catacora,
2017). Ambos llegan a ese extremo después de perder sus pertenencias en un
incendio y no tener otra fuente de alimento. Esta situación refleja la
desesperación y la lucha por sobrevivir, evidenciando la dura decisión de tener
que sacrificar a un animal querido para poder subsistir. Cabe preguntarnos:
¿cuántas personas actualmente enfrentan situaciones tan extremas cuando está en
juego la supervivencia? En relación con este tema, Fernández (2021), señala que
la película del director puneño Óscar Catacora presenta una imagen clara de la
Otredad como concepto sociocultural y teórico. Su análisis aborda cómo el film
representa al “Otro” al andino peruano, como es la vida en los lugares alejados
de la ciudad, en donde muchas veces se tiene que sobrevivir antes las
adversidades. Es así como la obra pone en evidencia la marginación de las
comunidades andinas y la relaciona con la compleja realidad política del país.
Desde nuestro punto de vista, la película ofrece una representación profunda de
la supervivencia y la exclusión que sufren muchos habitantes del altiplano. Su
enfoque en la Otredad promueve una reflexión necesaria sobre esta problemática.
Esto nos lleva a plantear una nueva pregunta: ¿Debe que manera el Estado puede
cambiar las situaciones extremas en las que viven los adultos mayores en el
Perú actual?
Para
finalizar, la película muestra el aislamiento en la vejez, la desaparición del
sentido de identidad y la constante batalla por mantenerse con vida. Pues a
través de las escenas conmovedoras, se observa la soledad de personas de la
tercera edad en zonas altoandinas del Perú, ya que sufren el abandono de sus
hijos, quienes en búsqueda de oportunidades migran a las grandes ciudades,
dejando atrás sus usos y costumbres; además pierden contacto con sus padres,
muchos de ellos ancianos que deben luchar por sobrevivir ante las condiciones
extremas. En ese sentido, todo universitario debe de ver la película, ya que
nos muestra la dureza de la vida en las zonas andinas del Perú; para asumir
compromisos sociales desde la formación de cada uno, logrando desarrollar una
sociedad empática y con conciencia social.
Referencias:
Catacora, Ó. (director). (2017). Wiñaypacha [Película]. Cine Aymara Studios. https://www.youtube.com/watch?v=WjiiEymnMs0
Fernández , M. (2021, 16 de marzo). Ensayo: Wiñaypacha La noción de otredad. Cine ventana Indiscreta. https://www.ventanaindiscreta.ulima.edu.pe/post/ensayo-wi%C3%B1aypacha-2017
Gutiérrez, A. S. (2019). Identidad nacional y cine regional: Wiñaypacha, visibilizando la cultura Aymara.[ Trabajo de investigación para optar el Grado de Bachiller en Comunicaciones]. Repositorio institucional USIL.https://repositorio.usil.edu.pe/server/api/core/bitstreams/e1a2b14f-ddd7-4463-aa2b-8158179dce1f/content
Lecaros, E. (2024). Percepción del espectador sobre el discurso
narrativo de la cultura aimara:
caso película Wiñaypacha [Tesis de licenciatura, Universidad San Ignacio
de Loyola]. Repositorio Institucional USIL. https://repositorio.usil.edu.pe/server/api/core/bitstreams/1b777a24-23e1-409d-9bb8-046fcdc38ced/content
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